En un mundo cada vez más dependiente de la conexión a internet, crece la búsqueda de alternativas que ofrezcan un servicio estable, rápido y sin interrupciones. Aunque el wifi se consolidó como una solución eficiente tanto en hogares como en empresas, existen usuarios y expertos que exploran tecnologías más avanzadas. Una de ellas es el Li-Fi.

De acuerdo con los especialistas, el Li-Fi es un sistema de comunicación inalámbrica que transmite datos a través de la luz, en lugar de utilizar ondas de radio como el wifi. Su funcionamiento se basa en la modulación de la luz emitida por bombillas LED, que parpadean a una velocidad imperceptible para el ojo humano, pero que puede ser interpretada por un receptor como información digital.

Según detalla Xataka, el sistema emplea una luminaria equipada con un codificador que recibe la señal de internet y regula el parpadeo de la bombilla para transmitir los datos. En el extremo receptor, un sensor capta esas variaciones de luz, las convierte en información digital y permite la conexión a la red.

El proceso consiste en alterar la frecuencia de la luz visible —en un rango aproximado de 400 a 800 THz— mediante destellos extremadamente rápidos. Aunque estos cambios no pueden percibirse a simple vista, sí son detectados y decodificados por el dispositivo receptor.

En cuanto al rendimiento, la evolución ha sido significativa. En sus primeras demostraciones públicas se hablaba de velocidades cercanas a los 10 Mbps. Sin embargo, pruebas más recientes muestran avances notables: con luz infrarroja se han alcanzado hasta 42,8 Gbps y, en entornos de laboratorio, se han registrado picos de 224 Gbps, cifras muy superiores a las iniciales.

El Li-Fi es una tecnología de transmisión de datos que utiliza la luz visible para enviar información de forma inalámbrica.

No obstante, el Li-Fi presenta limitaciones importantes. Solo funciona cuando la fuente de luz está encendida y requiere múltiples bombillas para cubrir un espacio amplio. Si el receptor se obstruye —por ejemplo, al guardar el teléfono en el bolsillo— la conexión se interrumpe. Además, la luz no atraviesa paredes, por lo que se necesita una luminaria en cada habitación para garantizar cobertura.

Esta tecnología fue presentada en 2011 por Harald Haas y, aunque ofrece ventajas relevantes, está concebida como un complemento del wifi, especialmente en entornos donde las ondas de radiofrecuencia presentan restricciones o interferencias.