El pulso tecnológico entre EEUU y China suma un nuevo capítulo. La compañía CAS Cold Atom Technology, con sede en Wuhan, ha presentado el Hanyuan-2, el primer ordenador cuántico de átomos neutros y doble núcleo del mundo. Este avance coloca a China en la vanguardia de la computación cuántica, un terreno hasta ahora dominado por Estados Unidos.
Un diseño único
El Hanyuan-2 integra dos matrices independientes de cúbits:
- 100 átomos de rubidio-85.
- 100 átomos de rubidio-87.
Ambas pueden trabajar en paralelo, alcanzando un total de 200 cúbits físicos, o bien funcionar como núcleo principal y núcleo auxiliar. Esta configuración permite construir cúbits lógicos más estables, menos sensibles al ruido y con capacidad de corrección de errores.
Cúbits lógicos: la clave de la estabilidad
Los cúbits físicos son extremadamente vulnerables al ruido, lo que genera errores en los cálculos. Para resolverlo, los investigadores construyen cúbits lógicos a partir de varios cúbits físicos, añadiendo redundancia que permite detectar y corregir fallos. Hasta hace poco, esta técnica era inviable por el enorme número de cúbits necesarios, pero avances recientes de IBM y CAS Cold Atom Technology han hecho posible su implementación práctica.
Ventajas frente a otros sistemas
El Hanyuan-2 se diferencia de los ordenadores cuánticos de cúbits superconductores o de trampas de iones en varios aspectos:
- No requiere criogenia: funciona con un sistema de enfriamiento láser de bajo consumo (menos de 7 kW).
- Instalación sencilla: puede colocarse en espacios convencionales sin infraestructura técnica extraordinaria.
- Diseño compacto: su aspecto externo recuerda más a un ordenador clásico que a una máquina cuántica tradicional.
Implicaciones estratégicas
Este hito refuerza la posición de China en la carrera cuántica. El país ya lidera en telecomunicaciones cuánticas y avanza hacia la independencia tecnológica en módulos de conectividad por microondas, hasta ahora adquiridos en Japón. Con el Hanyuan-2, demuestra competitividad también en el campo de los cúbits de átomos neutros, una alternativa prometedora frente a las arquitecturas más extendidas.
El lanzamiento del Hanyuan-2 marca un paso decisivo en la evolución de la computación cuántica. Su diseño de doble núcleo y la capacidad de construir cúbits lógicos más robustos podrían acelerar la llegada de aplicaciones prácticas en campos como la simulación científica, la criptografía y la inteligencia artificial.
