Cuba suma 1.700 km² de soberanía marítima tras el reconocimiento de la ONU sobre su plataforma continental extendida.
Cuba obtuvo un importante respaldo internacional luego de que la Comisión de Límites de la Plataforma Continental de las Naciones Unidas reconociera la prolongación natural de su plataforma continental más allá de las 200 millas náuticas en el Golfo de México. La decisión permite al país incorporar aproximadamente 1.700 kilómetros cuadrados de territorio submarino a su ámbito de soberanía y derechos soberanos.
El reconocimiento representa uno de los resultados científicos y diplomáticos más relevantes alcanzados por Cuba en los últimos años y acaba de recibir el Premio Nacional 2025 de la Academia de Ciencias de Cuba, dentro de la categoría de Ciencias Técnicas.
Un logro científico con impacto geopolítico
La noticia fue dada a conocer por el ministro de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (CITMA), Armando Rodríguez Batista, quien destacó la importancia de la investigación que permitió demostrar ante Naciones Unidas la extensión natural de la plataforma continental cubana.El estudio llevó por título:«Presentación de información de la República de Cuba a la Comisión de Límites de la Plataforma Continental de las Naciones Unidas para demostrar la prolongación natural de su plataforma continental más allá de las 200 millas marinas en el Polígono Oriental».La investigación combinó diversas disciplinas científicas como:
- Geología
- Geofísica
- Hidrografía
- Geodesia
- Estudios geopolíticos
Gracias a este trabajo multidisciplinario, Cuba logró sustentar técnicamente su reclamación sobre una zona submarina situada en el llamado Polígono Oriental del Golfo de México.
Años de investigación para demostrar la extensión natural
Uno de los especialistas involucrados en el proyecto fue Alejandro Morales Abreu, integrante de la Unidad Científica Tecnológica de Base Geofísica del Centro de Investigaciones del Petróleo (CEINPET).
Según explicó el investigador, el objetivo principal consistió en demostrar científicamente que la plataforma continental cubana se extiende naturalmente más allá del límite convencional de las 200 millas náuticas establecido por el Derecho del Mar.
Para lograrlo, los especialistas aprovecharon estudios sísmicos bidimensionales realizados previamente por la Unión Cuba Petróleo (CUPET), reinterpretando información geológica y geofísica acumulada durante años.
El trabajo reunió a expertos de múltiples instituciones nacionales, entre ellas:
- Centro de Investigaciones del Petróleo (CEINPET)
- Universidad Tecnológica de La Habana José Antonio Echeverría (CUJAE)
- Oficina Nacional de Hidrografía y Geodesia (ONHG)
- Ministerio de Relaciones Exteriores (MINREX)
- Instituto Superior de Diseño (ISDI)
La diversidad de perfiles permitió integrar conocimientos técnicos, científicos y diplomáticos en una estrategia común.
Ciencia y diplomacia trabajando juntas
Los responsables del proyecto describen el proceso como una auténtica batalla científica y diplomática.
La defensa de la propuesta cubana se desarrolló en la sede de Naciones Unidas en Nueva York, donde expertos y representantes del país participaron durante una intensa semana de presentaciones y análisis ante la Comisión de Límites de la Plataforma Continental.
Las jornadas incluyeron sesiones técnicas diarias y extensas jornadas de trabajo para responder las consultas de los especialistas internacionales.
Uno de los aspectos más destacados fue que la documentación, los métodos y las conclusiones presentadas por Cuba fueron aprobados sin objeciones por parte de la comisión evaluadora.
Este resultado reforzó la validez científica de los argumentos presentados y facilitó el reconocimiento definitivo de la extensión de la plataforma continental.
¿Qué significa este reconocimiento?
La decisión de Naciones Unidas no implica la incorporación de nuevas tierras emergidas, sino el reconocimiento del derecho de Cuba sobre una mayor extensión de su territorio submarino.
Con ello, el país podrá ejercer los derechos contemplados en la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (CONVEMAR) en esa área específica del Golfo de México.
Entre esos derechos se encuentran la exploración y el aprovechamiento de recursos naturales presentes en el lecho marino y el subsuelo marino, siempre dentro del marco jurídico internacional.
Además, el reconocimiento se ajusta a los acuerdos marítimos previamente establecidos por Cuba con México y Estados Unidos, los cuales delimitan las fronteras marítimas en esa región.
Reconocimiento de la Academia de Ciencias
La relevancia del proyecto quedó reflejada en los premios otorgados por la Academia de Ciencias de Cuba, que este año distinguió un total de 104 investigaciones de alto impacto.
Dentro de ese grupo, la investigación vinculada a la ampliación de la plataforma continental fue reconocida como uno de los trabajos científicos más importantes del país.
También se destacó el carácter intergeneracional del equipo de trabajo, formado por jóvenes especialistas recién graduados y expertos con décadas de experiencia, incluidos profesionales jubilados que regresaron para colaborar en el proyecto.
Esta combinación de experiencia y renovación resultó clave para alcanzar un resultado que hoy tiene repercusiones científicas, económicas y estratégicas para Cuba.
Un hito para la soberanía marítima cubana
El reconocimiento internacional de la extensión de la plataforma continental en el Golfo de México constituye uno de los logros geocientíficos más significativos alcanzados por Cuba en los últimos años.
Más allá de la ampliación de aproximadamente 1.700 kilómetros cuadrados de territorio submarino, el resultado demuestra la importancia de la investigación científica aplicada a la defensa de los intereses nacionales y la capacidad de cooperación entre instituciones académicas, técnicas y diplomáticas.
La decisión de Naciones Unidas consolida jurídicamente la presencia de Cuba en una zona estratégica del Golfo de México y abre nuevas perspectivas para el estudio y aprovechamiento responsable de los recursos existentes en esa región marítima.
(Con información de la Red Cubana de la Ciencia)


