La noticia ha sacudido a la comunidad digital esta mañana: Google ha admitido un grave error técnico que ha resultado en la eliminación irreversible de la cronología de Google Maps para miles de usuarios en todo el mundo. Lo que comenzó como un cambio aparentemente rutinario en la forma de almacenar estos datos ha terminado en un desastre sin vuelta atrás para muchos.
Según confirmó la compañía, el problema surgió durante el proceso de migración de los datos de la cronología desde la nube hacia los dispositivos locales, una transición que se implementó a finales del 2024. Algo salió mal en el camino, y el resultado fue la pérdida masiva de información histórica de ubicaciones, viajes y lugares visitados por los afectados.
Google ha reconocido su responsabilidad en un comunicado enviado directamente a los usuarios perjudicados, donde explica que, salvo que exista una copia de seguridad previa, los datos borrados no podrán recuperarse. Peor aún, la empresa ha dejado entrever que incluso algunos respaldos podrían no funcionar correctamente, dejando a una cantidad indeterminada de personas sin opciones para revertir el daño.
La cronología de Google Maps, aunque no es una de las funciones más publicitadas, guarda un valor sentimental y práctico para muchos. Permite revisitar trayectos antiguos, recordar restaurantes o lugares visitados años atrás, e incluso calcular distancias recorridas en un período determinado. Perder ese registro, acumulado a lo largo de meses o años, supone un golpe duro para quienes confiaban en esa memoria digital.
Aunque la compañía no ha especificado el número exacto de cuentas comprometidas, ha aclarado que solo quienes recibieron la notificación oficial están en riesgo. Para el resto, la cronología debería permanecer intacta. Sin embargo, el incidente ha reavivado el debate sobre la fiabilidad de los servicios en la nube y la fragilidad de los datos que depositamos en manos de las grandes tecnológicas.
Mientras algunos usuarios intentan restaurar sus copias de seguridad con la esperanza de rescatar algo de información, otros se resignan a aceptar que sus historiales de viaje se han esfumado para siempre. El error, según Google, ya está corregido, pero las consecuencias, para muchos, son permanentes.