Durante años, Nvidia ha sido el gigante silencioso detrás de la revolución de la inteligencia artificial. Sus chips son el cerebro de prácticamente todos los modelos de IA del mercado. Pero la compañía ha decidido que ya no quiere ser solo «el proveedor». Quiere ser también el creador.

Según ha podido confirmar WIRED, Nvidia gastará 26.000 millones de dólares en los próximos cinco años para desarrollar modelos de inteligencia artificial de código abierto. La información, que no había trascendido hasta ahora, aparece en una presentación financiera de 2025 y ha sido corroborada por ejecutivos de la empresa.
Este movimiento estratégico transforma a Nvidia de fabricante de chips con una impresionante pila de software a un auténtico laboratorio de vanguardia capaz de competir directamente con OpenAI, Anthropic y la china DeepSeek. Y lo hace con una ventaja aplastante: sus modelos estarán perfectamente adaptados a su propio hardware.
La apuesta por el código abierto
Los modelos de código abierto son aquellos en los que los parámetros que determinan su comportamiento se hacen públicos, permitiendo que cualquiera pueda descargarlos, modificarlos y ejecutarlos en su propio ordenador o en la nube. Nvidia va un paso más allá: también revela las innovaciones técnicas empleadas en su construcción y entrenamiento, facilitando a startups e investigadores construir sobre sus avances.
Esta misma semana, la compañía ha presentado Nemotron 3 Super, su modelo de código abierto más potente hasta la fecha. Con 128.000 millones de parámetros, equipara en tamaño a la versión más grande de GPT-4o de OpenAI, aunque Nvidia asegura que supera a su rival y a otros modelos en varias pruebas comparativas.
Los números avalan la ambición:
- En el Índice de Inteligencia Artificial, que evalúa modelos en 10 pruebas diferentes, Nemotron 3 Super ha obtenido 37 puntos, frente a los 33 de GPT-4o (aunque varios modelos chinos obtienen puntuaciones más altas).
- En PinchBench, un nuevo punto de referencia que mide la capacidad de un modelo para controlar el robot OpenClaw, Nemotron 3 Super ha alcanzado el primer puesto.
«Nvidia se está tomando mucho más en serio el desarrollo de modelos abiertos. Y estamos logrando un gran progreso», afirma Bryan Catanzaro, vicepresidente de investigación aplicada de aprendizaje profundo en Nvidia, que se incorporó a la compañía en 2011 y ayudó a liderar su transformación hacia la IA.

El contexto: una guerra abierta entre EE.UU. y China
La jugada de Nvidia no es casual. Mientras que los mejores modelos estadounidenses (OpenAI, Anthropic, Google) solo son accesibles a través de la nube o interfaces de chat, muchos de los modelos chinos más avanzados son de código abierto. DeepSeek, Alibaba, Moonshot AI, Z.ai y MiniMax publican sus pesos de forma gratuita, lo que ha llevado a startups e investigadores de todo el mundo a construir sobre ellos.
Meta fue la primera gran compañía estadounidense en lanzar un modelo abierto con Llama en 2023, aunque su CEO Mark Zuckerberg ha insinuado que podrían no mantener esta estrategia en el futuro. OpenAI ofrece un modelo abierto llamado GPT-4o, pero es inferior a sus versiones propietarias y no está diseñado para ser modificado fácilmente.
En este escenario, Nvidia emerge como un actor clave para equilibrar la balanza. «Nos interesa ayudar a que el ecosistema se desarrolle», señala Catanzaro. «Somos una empresa estadounidense, pero trabajamos con empresas de todo el mundo. Nos interesa que el ecosistema sea diverso y fuerte en todas partes».
El factor DeepSeek (y Huawei)
En enero de 2025, DeepSeek revolucionó el sector con un modelo abierto de vanguardia que abarataba drásticamente los costes de entrenamiento. Pero hay más: se rumorea que su próximo modelo, que podría lanzarse en breve, ha sido entrenado exclusivamente con chips de Huawei, el gigante tecnológico chino sujeto a sanciones del gobierno estadounidense.
Si esto se confirma, podría impulsar a más startups e investigadores a probar el hardware de Huawei, especialmente en China. La respuesta de Nvidia, con su propia familia de modelos abiertos, no solo es una estrategia comercial, sino también un movimiento geopolítico para mantener la competitividad estadounidense en la carrera de la IA.

Más allá de los chips: el ecosistema completo
Kari Briski, vicepresidenta de software de IA generativa para empresas, explica que los futuros modelos de Nvidia no solo mejorarán los chips, sino también los centros de datos a gran escala que la compañía construye: «Lo construimos para ampliar nuestros sistemas y probar no solo la computación, sino también el almacenamiento y la red, y para construir nuestra hoja de ruta de arquitectura de hardware».
Nvidia ya ha lanzado modelos especializados para robótica, modelización del clima y plegamiento de proteínas. Y Catanzaro adelanta que han terminado recientemente el preentrenamiento de un modelo de 550.000 millones de parámetros, un salto cuántico en escala y complejidad.

Reacciones: «Una señal sin precedentes»
Nathan Lambert**, investigador de IA en el Allen Institute for AI (Ai2) y director del proyecto ATOM (American Truly Open Models), celebra la iniciativa: «Soy un gran admirador de Nemotron». Y añade que el gobierno estadounidense debería seguir el ejemplo y financiar modelos abiertos.
Andy Konwinski, informático y director del Instituto Laude, una organización sin ánimo de lucro centrada en la apertura en IA, lo ve como un hito: «Están al frente de muchos esfuerzos abiertos y cerrados de IA. Es una señal sin precedentes de que creen en la apertura».
Con 26.000 millones sobre la mesa y un modelo recién salido del horno, Nvidia ha dejado claro que no solo quiere fabricar las herramientas de la inteligencia artificial. Quiere, también, construir el futuro.
