Tras un prolongado silencio en torno a la investigación criminal que lo mantuvo en el ojo del huracán en Francia, Pável Dúrov, fundador y CEO de Telegram, ha vuelto a ser noticia. El empresario ruso, conocido por liderar una de las plataformas de mensajería más populares del mundo, ha regresado a Dubai después de casi siete meses de restricciones en territorio francés.
El propio Dúrov confirmó su retorno a través de una publicación en su canal oficial de Telegram. “Como habrán oído, volví a Dubai después de varios meses en Francia debido a una investigación relacionada con la actividad de criminales en Telegram. El proceso todavía está en marcha, pero se siente genial regresar a casa”, expresó el empresario. Además, agradeció a los jueces encargados del caso por flexibilizar las condiciones de su liberación, lo que le permitió regresar a los Emiratos Árabes Unidos, lugar donde reside y donde Telegram tiene actualmente su sede principal.
Sin embargo, este permiso no significa el fin de sus preocupaciones. Según informes de Bloomberg, los jueces a cargo de la investigación suspendieron temporalmente la orden judicial que obligaba a Pável Dúrov a permanecer en Francia hasta que se concluyera el proceso. Esta medida, vigente desde el 15 de marzo hasta el 7 de abril, le otorga una ventana de tiempo limitada para estar en Dubai. Si no hay cambios en el caso, el fundador de Telegram deberá regresar a Francia antes del 7 de abril.
La investigación contra Dúrov comenzó el 25 de agosto del año pasado, cuando fue detenido en el aeropuerto de París-Le Bourget mientras intentaba abordar su avión privado. Permaneció bajo custodia policial durante cuatro días y fue liberado tras pagar una fianza de 5 millones de euros. Las autoridades francesas le prohibieron abandonar el país y le exigieron presentarse dos veces por semana en una estación de policía para garantizar que no intentaría evadir la justicia.
El caso se centra en la supuesta falta de moderación de Telegram, que habría permitido el uso de la plataforma para actividades criminales. Inicialmente, Dúrov enfrentaba 12 cargos penales, entre ellos el de ser cómplice de administrar una plataforma en línea que facilitaba transacciones ilícitas por parte de grupos organizados. De ser declarado culpable, el empresario podría enfrentar hasta 10 años de prisión.
Desde Telegram, sin embargo, se ha defendido la postura de que es absurdo culpar a Pável Dúrov por el uso indebido que algunos usuarios puedan dar a la aplicación. La compañía argumentó que sus políticas de moderación están alineadas con los estándares de la industria y que no es responsable de las acciones individuales de sus usuarios. Dúrov, por su parte, negó que la plataforma fuera un “paraíso anárquico” y anunció cambios en sus políticas para identificar a criminales, siempre que existieran solicitudes legales válidas por parte de las autoridades.
A pesar de estos esfuerzos, la investigación sigue su curso y no hay claridad sobre cuándo llegará a su fin. En medio de la incertidumbre, Dúrov ha expresado su gratitud hacia la comunidad global de Telegram. “Estoy profundamente agradecido a los millones de personas de todo el mundo que han mostrado su apoyo a lo largo de este inesperado viaje. Significa mucho para mí. No hay nada que nuestra comunidad de mil millones de usuarios no pueda superar”, afirmó el CEO tras su regreso a Dubai.