
El universo de RuneScape está a punto de expandirse con una nueva propuesta que desafía las convenciones de la franquicia. RuneScape: Dragonwilds, desarrollado por Jagex, abandona temporalmente su tradicional formato MMORPG para sumergir a los jugadores en una experiencia de supervivencia cooperativa en mundo abierto.
Ambientado en Ashenfall, un continente olvidado donde la magia y las criaturas legendarias dominan el paisaje, el juego promete combinar elementos clásicos de la saga con mecánicas frescas y desafiantes.
Hasta cuatro jugadores podrán adentrarse en este territorio inexplorado, donde el objetivo principal será desarrollar habilidades, recolectar recursos y dominar poderes mágicos para enfrentarse a enemigos formidables, entre ellos la temible Reina Dragón.
Aunque Ashenfall es un escenario nuevo dentro del universo de RuneScape, los desarrolladores han asegurado que los fanáticos reconocerán detalles icónicos de Gielinor, el mundo central de la saga, mientras descubren regiones nunca antes vistas.
Jon Bellamy, CEO de Jagex, destacó la importancia de la comunidad en el desarrollo del proyecto. “Las opiniones de los jugadores han sido fundamentales desde el principio. Hemos realizado pruebas alfa cerradas y seguiremos escuchando su feedback durante la fase de acceso anticipado”, explicó. El equipo detrás de Dragonwilds está conformado por veteranos de la industria, comprometidos en honrar el legado de RuneScape mientras exploran nuevas posibilidades dentro de su universo.
RuneScape: Dragonwilds llegará a PC en acceso anticipado durante el otoño de 2025. Los interesados en conocer más detalles podrán seguir la transmisión en vivo que Jagex realizará el próximo 15 de abril a través de Twitch, donde se esperan revelaciones sobre gameplay, características y posiblemente nuevas criaturas que desafiarán a los aventureros.