A pesar de ser el líder indiscutible de su sector del software, los navegadores web, Google Chrome presenta serios inconvenientes en su uso. Esto es algo de lo que se quejan millones de usuarios en todo el mundo casi de manera constante.
Quizá la recriminación más extendida que solemos ver en todo tipo de foros y webs acerca de este programa en concreto es el alto consumo de recursos que lleva a cabo nada más ponerlo en marcha. Y es que en estos momentos tampoco hace falta que hagamos un uso excesivo de pestañas para comprobar que Chrome consume enormes cantidades de memoria RAM del PC, por ejemplo.
No es de extrañar que muchos usuarios en estos momentos se decanten por utilizar otros programas similares si disponen de equipos antiguos o un tanto limitados en cuanto a su hardware. Y es que tener abierta una decena de pestañas en el navegador de Google e instaladas algunas extensiones puede hacer que el resto de programas en ejecución no funcionen como deberían.
En ocasiones, algo cada vez más habitual, nos encontramos con que una única pestaña en ejecución en este navegador, puede llegar a consumir entre 300 y 400 megas de memoria RAM, lo que es una barbaridad. Pero lo cierto es que en los tiempos que corren podemos buscar una explicación bastante lógica que justifique este enorme gasto de RAM por parte de Google Chrome.
No hace falta decir que mantener en ejecución varias pestañas que hagan un alto consumo de este componente de hardware se puede convertir en un auténtico suplicio para el funcionamiento del PC en general.
De ahí que a continuación os vamos a hablar de las principales razones por las que esto sucede, para disgusto de la mayoría.
Razones por las que las pestañas de Chrome consumen tanta RAM
Lo primero que os vamos a decir es que los navegadores web actuales, al menos buena parte de los mismos, están repletos de funciones y herramientas, como sabéis de primera mano. De hecho, podemos afirmar que estos programas, en un principio tan solo para movernos por Internet, en gran medida se han convertido en pequeños sistemas operativos que se hacen pasar por aplicaciones.

Por ejemplo, si nos enfrentamos al hecho del que os estamos hablando en estas líneas, al abrir una nueva pestaña no solamente se abre ese componente del software como tal. Hay otros muchos elementos que forman parte de esta sencilla y, en un principio, inocente acción, que afecta directamente al elevado consumo de recursos del que os hablamos. Estos son los componentes del sistema operativo que se ejecutan cada vez que abrimos una nueva pestaña en Chrome:
- Abrimos de forma automática el motor de JavaScript.
- Se pone en marcha un proceso de renderizado.
- Además, se ejecutan los componentes de software que hacen uso de las extensiones que tengamos instaladas.
- Se ejecuta un nuevo proceso de la GPU del ordenador.
- Se abre una capa de aislamiento o sandbox para la seguridad del navegador como tal.
Como os podéis imaginar, todo este proceso se lleva a cabo de manera transparente para nosotros y, además, queda funcionando en segundo plano. Todo ello para cada una de las pestañas que abrimos en el navegador de Google, lo que se traduce en el elevado consumo de memoria RAM del que os hablamos. Sin duda, el gigante de las búsquedas justifica todo ello para mejorar tanto la funcionalidad como la seguridad de su navegador mientras lo utilizamos, pero el perjuicio para los usuarios sigue estando ahí y desafortunadamente la situación no parece que vaya a cambiar en breve.
