Microsoft está redefiniendo su estrategia de inteligencia artificial en un momento clave para el sector. Según un informe de The Information, la compañía trabaja en nuevas funciones que transformarían a Copilot en un asistente más autónomo, capaz de ejecutar tareas directamente en nombre de los usuarios.

La decisión llega en medio de una competencia cada vez más intensa por los clientes empresariales de IA. Rivales como Anthropic y OpenAI ya promueven sistemas capaces de completar procesos de múltiples pasos con mínima supervisión. Microsoft, ahora, parece dispuesto a seguir un camino similar, tomando inspiración directa de OpenClaw, un proyecto de código abierto que ha ganado gran tracción en la comunidad de desarrolladores.
Un equipo dedicado a la autonomía
Un grupo interno liderado por Omar Shahine, vicepresidente corporativo de Microsoft, está al frente de esta iniciativa. Conocido informalmente como “Ocean 11”, el equipo explora cómo trasladar las capacidades de OpenClaw al contexto empresarial. La visión es clara: asistentes proactivos que trabajen en segundo plano, disponibles las 24 horas, capaces de asumir tareas de principio a fin sin necesidad de constantes indicaciones.
Shahine lo expresó con contundencia: “La gente no quiere otro chatbot. Quiere un agente siempre activo, que actúe en su vida real, con acceso real, y que alivie la carga de trabajo.”
El modelo OpenClaw como referencia
OpenClaw, creado por el desarrollador Peter Steinberger, se ejecuta localmente e integra aplicaciones cotidianas como WhatsApp, Telegram, Slack y Discord. Sus agentes pueden vaciar bandejas de entrada, enviar mensajes, gestionar calendarios, navegar por la web y ejecutar comandos en un ordenador. Además, mantiene contexto a lo largo del tiempo y puede operar de manera continua gracias a un ecosistema creciente de complementos desarrollados por la comunidad.
La adopción ha sido vertiginosa: en pocas semanas acumuló cientos de miles de estrellas y bifurcaciones en GitHub. Los desarrolladores lo utilizan para automatizar pruebas de código, gestionar solicitudes de integración, realizar check-ins de viaje o incluso controlar dispositivos domésticos. Su atractivo radica en que funciona menos como una herramienta y más como un operador digital.
Microsoft comienza a tender puentes
La compañía ya ha lanzado un complemento de OpenClaw para Microsoft Teams, lo que permite que los agentes tengan presencia en chats y canales. Dentro de Microsoft 365, Copilot integra piezas iniciales de este enfoque: automatización de flujos de trabajo, búsqueda transversal entre aplicaciones y un agente de investigación que combina múltiples modelos. También ha incorporado ideas similares a los sistemas de tareas prolongadas de Anthropic.
Sin embargo, la urgencia es evidente. Solo una fracción de los clientes de Office 365 paga actualmente por Copilot, lo que obliga a Microsoft a hacer la propuesta más atractiva. La competencia se mueve rápido y el foco ha pasado de responder preguntas a hacer el trabajo directamente.
Seguridad y confianza como desafío
El acceso profundo al sistema que ofrece OpenClaw ha generado inquietudes en empresas que requieren un control estricto sobre datos y permisos. Microsoft apuesta por su infraestructura existente—gestión de identidades, capas de aislamiento y protecciones en la nube—para ofrecer una versión más segura y escalable de este modelo.
Lo que viene
Aunque aún no se han revelado detalles oficiales, las señales apuntan a una posible presentación en la conferencia Microsoft Build 2026 en San Francisco. Si el proyecto se concreta, Copilot podría evolucionar hacia un verdadero compañero digital: gestionando correos, actualizando agendas, generando informes y coordinando tareas en todo el ecosistema de Microsoft 365 sin necesidad de intervención constante.
Un cambio de paradigma en la IA
Este movimiento refleja hacia dónde se dirige la inteligencia artificial. La próxima ola no se definirá por quién tiene el modelo más sofisticado, sino por quién logra convertir esa inteligencia en sistemas que actúan, persisten y se integran de manera natural en el trabajo diario.
Con su alcance en el software empresarial, Microsoft se posiciona para competir en ese terreno. La apuesta por agentes inspirados en OpenClaw marca un paso decisivo: de asistentes reactivos a operadores digitales proactivos, disponibles 24/7, capaces de transformar la productividad en las organizaciones.
