Microsoft se carga el Escritorio Remoto de Windows 11 y lo sustituye por Windows App sin opción al rollback.

Microsoft ha tomado una decisión drástica que a muchos no les va a gustar: ha eliminado el Escritorio Remoto en Windows 11 para imponer Windows App como alternativa única. La transición ya está completada y no es un cambio que se vaya a dar, no es precisamente superficial. La app moderna de Remote Desktop desaparece del ecosistema activo y todo el acceso remoto pasa a concentrarse en una única aplicación en un movimiento que afecta directamente a quienes usan servicios como Windows 365, Azure Virtual Desktop o entornos corporativos virtualizados, como los administradores de red, donde el cambio deja de ser opcional.
En otras palabras, Microsoft ha forzado el cambio sin opción a que nadie pueda volver a usarlo. El cambio, como viene siendo habitual en la compañía, llega sin ruido, pero con implicaciones claras. ¿Qué es exactamente Windows App y por qué Microsoft ha decidido centralizar todo en esta herramienta?

Windows App no es un cliente más, es un punto de acceso unificado que pretende ser el giro de timón en muchas cuestiones dentro de Microsoft. Desde una sola interfaz un administrador se puede conectar a PC físicos, escritorios virtuales, Cloud PC y entornos de desarrollo remoto. Microsoft elimina la fragmentación anterior, donde convivían varias apps con funciones solapadas, y lo sustituye por una única puerta de entrada a su ecosistema. Esto simplifica el despliegue en empresas, pero también obliga a cambiar flujos de trabajo establecidos durante años, y esto es lo más crítico del asunto.
A nivel funcional, Windows App añade integración directa con el SO, incluyendo acceso desde el menú Inicio, compatibilidad con múltiples plataformas (Windows, macOS, iOS, Android y navegador web) y mejoras en productividad como soporte para múltiples sesiones o vistas divididas, lo cual está muy bien. Además, todo está diseñado para que el acceso remoto sea persistente, rápido y transparente, especialmente en escenarios cloud, pero…
El cambio tiene un punto crítico que Microsoft deja muy claro de inicio: Remote Desktop deja de ser compatible con servicios clave. Los de Redmond han retirado su soporte para conexiones a Windows 365, Azure Virtual Desktop y Microsoft Dev Box. Esto significa que cualquier entorno profesional que dependa de estos servicios debe migrar, sí o sí, a Windows App. No hay alternativa dentro del ecosistema oficial de Microsoft, no hay opción que no sea Windows App.
Dicho esto, queda claro entonces que Microsoft está empujando el modelo de escritorio como servicio, es decir, quita Escritorio Remoto para convertirlo en un servicio más dentro de su ecosistema para con Windows App. O lo que es igual, su SO ya no se plantea solo como sistema local, sino como entorno accesible desde cualquier dispositivo. Windows App actúa como capa de acceso a esa infraestructura, eliminando la distinción entre equipo físico y virtual.
La desaparición del Escritorio Remoto marca un cambio de paradigma para usuarios y administradores de sistemas. Microsoft reduce opciones, elimina redundancias y concentra el control en una única aplicación: Windows App, y no hay por dónde escapar si necesitamos la función. Como hemos visto, tiene sus partes buenas y sus partes malas, veremos cómo funciona, si tiene algún valor añadido y si convence, que será la clave realmente.
