🌱Cómo la ciencia joven está reprogramando la agroindustria azucarera cubana

Un proyecto de la Universidad Agraria de La Habana (UNAH) está aplicando ciencia de datos, modelos matemáticos y metodologías «Lean» para optimizar las cadenas de valor agroindustriales azucareras. Detrás de esta transformación hay una camada de jóvenes ingenieros e investigadores que están demostrando que el futuro del sector azucarero se escribe con ciencia, innovación, tecnología, datos… y mucha pasión.

NOY
Cuando la tradición se encuentra con la innovación

La agroindustria azucarera cubana, con más de 500 años de historia, enfrenta desafíos complejos. Pero en lugar de resignarse, un equipo de científicos jóvenes decidió aplicar lo que mejor saben hacer: ciencia, innovación y trabajo en equipo para reinventar un sector que es parte del ADN de Cuba.

Es el proyecto «Metodología para la gestión integrada de las cadenas de valor del azúcar de la caña y derivados en Empresas Agroindustriales Azucareras», liderado por el MSc. Darian Samá Muñoz desde la Universidad Agraria de La Habana (UNAH) y financiado por el Programa Nacional de Desarrollo de la Agroindustria Azucarera.

Importancia estratégica de la agroindustria azucarera en Cuba - IPS Cuba

El primer paso fue entender qué estaba pasando. ¿Dónde estaban los cuellos de botella? ¿Qué eslabones de la cadena productiva estaban fallando?

Los jóvenes investigadores aplicaron un procedimiento de diagnóstico estructurado en tres fases y ocho etapas, utilizando herramientas como el Value Stream Mapping (VSM) —una técnica para visualizar flujos de trabajo— y el enfoque Lean Manufacturing, que busca eliminar desperdicios y optimizar procesos.

El diagnóstico se aplicó en la Empresa Agroindustrial Azucarera (EAA) Boris Luis Santa Coloma, en Mayabeque. ¿El resultado? Descubrieron que la cadena no operaba como una verdadera «cadena de valor», sino más bien como una «cadena productiva» con eslabones débiles y poca integración entre actores. En otras palabras: faltaba coordinación, y eso costaba tiempo, recursos y eficiencia.

Con el diagnóstico en mano, el equipo pasó a la acción. Desarrollaron un procedimiento para la modelación de cadenas de valor, también estructurado en tres fases y ocho etapas, que integra herramientas como el Value Stream Mapping y el enfoque Lean.

Los resultados fueron contundentes. En la EAA Boris Luis Santa Coloma lograron:

  • Un aumento del 33.4% en la eficiencia de los tiempos totales del ciclo de la cadena.
  • Una reducción del 5.72% en los tiempos de espera entre segmentos.
  • Una reducción del tiempo de traslado inter-eslabón de 2 horas a solo 1 hora, lo que representa un ahorro sustancial en costos logísticos.

Estos jóvenes científicos no esperan soluciones mágicas: las co-crean. Y lo hacen desde cooperación donde trazan sus retos y forja alianzas para el futuro.

El proyecto no se detuvo en el diagnóstico y la modelación.

En 2026, el equipo dio un paso más allá y desarrolló:

  • un procedimiento para la gestión integrada de cadenas de valor, estructurado en tres fases, diez etapas y treinta y un pasos, basado en el ciclo PHVA (Planificar-Hacer-Verificar-Actuar).
  • Un sistema de indicadores multidimensional con más de 20 indicadores en cinco dimensiones: económica, social, ambiental, calidad e inocuidad, e integración logística.
  • Una redefinición de 41 riesgos en la cadena de valor del azúcar crudo, clasificados en ocho categorías y evaluados según su criticidad.
  • Un procedimiento para la gestión de restricciones basado en la Teoría de las Restricciones (TOC) , que incluye una lista de chequeo de 108 requisitos para evaluar el nivel de madurez de cada eslabón.
El resultado

La aplicación de este procedimiento en la EAA Boris Luis Santa Coloma permitió elevar el nivel de madurez del eslabón industrial de Nivel 1 (Básico) a Nivel 2 (Implementado), lo que significa que ahora cuenta con procesos documentados, estandarizados y bajo control.

El proyecto ha trascendido el ámbito académico. Sus resultados se han validado en tres empresas agroindustriales azucareras (Boris Luis Santa Coloma, Manuel Fajardo y Héctor Molina Riaño) y han sido socializados en eventos internacionales como la XII Convención Científica Internacional de la Universidad de Matanzas, la IV Convención Internacional Científica y Tecnológica de la Universidad de Camagüey y el VI Congreso Internacional de las Ciencias Agropecuarias (Agrociencias 2026)

Además, el equipo ha publicado 8 artículos científicos en revistas indexadas, incluyendo dos publicaciones en revistas de Scopus Q1 y un capítulo de libro en Springer Nature.

Pero lo más importante es que este proyecto demuestra que la ciencia joven scubana está lista para transformar sectores clave de la economía. No se trata solo de azúcar: se trata de un modelo que puede aplicarse a otras cadenas agroindustriales, de un enfoque que combina tradición e innovación, y de una generación que no espera el futuro: lo está construyendo.

La agroindustria azucarera cubana tiene siglos de historia, pero su futuro se está escribiendo ahora, con datos, modelos matemáticos y el entusiasmo de jóvenes que creen en la ciencia como motor de cambio. El proyecto de la UNAH es una prueba de que, cuando se combinan talento, tecnología y trabajo en equipo, hasta los sectores más tradicionales pueden reinventarse.

Autor

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *