El cineasta Taika Waititi regresa al universo de Star Wars como la voz de IG-11/IG-12 en el especial LEGO Star Wars: The Mandalorian para Disney+, mientras su misteriosa película anunciada en 2020 continúa sin fecha de estreno y rodeada de incertidumbre.
Una relación que sigue viva
El regreso de Waititi demuestra que la colaboración con Lucasfilm continúa activa. Aunque su participación actual sea menor en escala —prestar voz a un personaje animado—, es una señal de que el estudio no ha roto vínculos con él. Su largometraje, anunciado hace seis años, sigue atrapado en un limbo creativo: nunca recibió título oficial, reparto ni fecha de rodaje, pero tampoco ha sido cancelado.
La película que nunca arranca
El proyecto fue anunciado el 4 de mayo de 2020, con Waititi como director y coguionista junto a Krysty Wilson-Cairns. La idea era expandir la galaxia tras el cierre de la Saga Skywalker. Sin embargo, los avances han sido mínimos: declaraciones, rumores y confirmaciones de guion, pero sin pasos concretos hacia producción.
En 2025, Kathleen Kennedy aseguró que el guion seguía vivo y que Tony McNamara se había sumado al proceso de escritura. Incluso habló de un borrador “divertido y sólido”, aunque reconoció que la decisión final ya no dependía solo de ella.
El regreso como IG-11
Mientras tanto, Waititi vuelve a interpretar a IG-11/IG-12 en el especial LEGO Star Wars. El personaje, que debutó en The Mandalorian, se convirtió en uno de los más recordados de la primera temporada. Aunque no es el esperado largometraje, su participación confirma que Lucasfilm sigue contando con él.
Una visión diferente de Star Wars
Waititi ha defendido en varias ocasiones que la saga necesita nuevos personajes, culturas y conflictos, alejándose de la dependencia constante de los Skywalker, el Imperio o los Jedi clásicos. Su propuesta busca construir historias originales que mantengan la esencia de Star Wars sin recurrir a la nostalgia como recurso fácil.
Este enfoque es lo que mantiene el interés en su proyecto: comprobar si puede crear algo que se sienta inequívocamente Star Wars sin vivir del pasado.
El reto del humor
La trayectoria del director genera expectativas y dudas. Thor: Ragnarok mostró cómo su irreverencia podía revitalizar una franquicia, mientras Thor: Love and Thunder evidenció los riesgos de abusar de la comedia. En Star Wars, el humor siempre ha sido delicado: funciona cuando aporta frescura, pero puede romper la tensión dramática si se usa en exceso.
Waititi ya demostró con IG-11 que puede equilibrar humor y emoción. El desafío sería mantener ese tono en una película completa sin perder la dimensión épica que caracteriza a la saga.
Lucasfilm en otra etapa
El estudio también ha cambiado desde 2020. Con la salida de Kennedy y nuevas prioridades creativas, cualquier proyecto heredado debe encontrar su lugar en un escenario distinto. Que la película de Waititi no haya sido cancelada es relevante, pero no garantiza que se convierta en una prioridad inmediata.
El regreso de Taika Waititi a Star Wars no significa que su película esté cerca de estrenarse. Lo que realmente revela es que Lucasfilm mantiene abierta la puerta para él, mientras su proyecto sigue siendo uno de los grandes interrogantes de la era posterior a la Saga Skywalker.
